Hora punta…

Aquella mañana, desperté en la casa de un cliente con el que tenía una expectativa, pero no fue lo k esperaba…el estaba durmiendo aún

Yo sigilosa, cogí mi vestido y me lo puse de la manera más silenciosa k pude.

Salí de la habitacion, fui al baño a darme unos retokes y me fui.

Allí se kedo el recuerdo quebrado de un cliente al k añadiría en mi libreta de direcciones como, Desilusión…

Me fui dirección al metro.

Hora punta. Lleno de gente corriendo de arriba a abajo xk el reloj marca la hora de llegada del metro en 1 min.

Llegué justo para entrar como pude en el vagón y sentirme como una sardina en una lata rodeada de perfumes recién puestos.

Comencé a notar una respiración x el lateral de mi cuello. Pensé k era la presión k teníamos en ese vagón entre todos…pero cada vez la notaba más fuerte.

Hice un amago como de mirar hacia atrás, para ver un poco a la persona que estaba consiguiendo que mi cuello notase un calor humedo y vi k la respiración provenía de un chico joven, vestido de traje. Era muy atractivo,lo poco k pude ver.

El, al notar k sentí curiosidad, disimuladamente se apretó un poco más a mi, hasta el punto en el que podía asomarse perfectamente a mi escote.

Yo acepte la situación y me moví de tal manera k roce mis nalgas contra ese músculo k ya empezaba a coger consistencia.

Llegamos a la siguiente parada, bajó gente, pero subió mucha más, así que ya no podíamos estar más enlatados.

Pase mi mano a la espalda, cuando hice eso, note los espasmos de su pene, estaba totalmente excitado, así k decidí ser más atrevida y metí mi mano x la cintura de su pantalon, hasta tener su miembro totalmente cogido con mi mano.

La acaricie suavemente. Su respiración la tenían k estar notando los k teníamos al lado.

Al tomarla con más fuerza y hacerla bailar a un ritmo un poco más notable, note las contracciones de su pene sacando todo lo k llevaba queriendome regalar desde k entre en el vagón.

Cogí sus dedos y despacio los meti debajo de mis braguitas para k el también supiese lo k había conseguido con esa situación.

Llegamos a la siguiente parada, k era la mia, escuché un espera… susurrando, se abrieron las puertas y continúe mi camino…

Ahí dejé, el recuerdo de una experiencia con alguien k nunca apuntaré en mi agenda, ni sabré kien era, pero k hará k le recuerde x mucho tiempo…

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